Diomedes Diaz

La Junta, Guajira

Cantantes, Compositores (Vallenato)

Personaje

 


Diomedes Díaz

Cantante, compositor

 

Biografía: http://es.wikipedia.org/wiki/Diomedes_D%C3%ADaz

http://www.elvallenato.com/artistas/biografia.php?artista=1&mas=Diomedes%20Diaz

 

 


La Junta, Guajira, 1957

Gracias a Dios

El "cacique de la junta", al lado de su acordeonero "el Cocha" Molina, acaba de lanzar su nuevo album

Han sido 22 discos de oro, 171 de platino, más de 300 temas número uno, 26 álbumes grabados en estudio, varios compilados de grandes éxitos, un CD en vivo de parrandas, y más de 12 millones de discos vendidos en toda su carrera musical.

Las cifras hablan por sí solas y dejan al cantante guajiro Diomedes Díaz como uno de los grandes ídolos populares del vallenato clásico en Colombia. 

Ahora, el Cacique de La Junta lanza al mercado Gracias a Dios, junto al acordeonero Gonzalo `el Cocha Molina, su álbum número 27, que incluye 13 interpretaciones realizadas completamente en estudio. Tres de ellas son composiciones del propio Diomedes, quien las escribió durante los últimos meses: Consuelo, dedicado a la `Cacica Consuelo Araújo (q.e.p.d.); Mujer del alma, que lo compuso para su actual esposa, Betsy Liliana; y Gracias a Dios, que le da el nombre a este nuevo álbum, luego de tres años de no grabar.

Gracias a Dios es una canción que evidencia la actitud y la situación actual de Díaz. Al final, queda un larga duración con temas románticos y alegres, siempre acompañados por el acordeón del Cocha Molina. De hecho, este Rey vallenato plasma todo su sentimiento en el primer bolero que incluye Diomedes en un disco suyo, titulado El ausente, de Aníbal Velásquez.

En este trabajo también hay canciones, entre otros compositores, de Hernán Urbina J., Marciano Martínez, José Alfonso `Chiche Maestre, Víctor Salamanca, Rafael Díaz M. (hermano de Diomedes), Jorge Celedón y Gus tavo Calderón, quienes hicieron de éste un álbum de lujo de principio a fin. "Se hizo un excelente trabajo, y por eso las expectativas son muy grandes", aseguró el Cocha durante el lanzamiento del disco en Bogotá, del que salieron al mercado 120 mil copias.

Tomado de la Revista TV y Novelas, No.351, diciembre 23 de 2002

 

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La sombra ...

El 14 de mayo de 1997 fue descubierto el más grave de los desmanes de Diomedes Díaz Maestre: la extraña desaparición y muerte de Doris Adriana Niño, luego de pasar una noche de excesos con licor y droga en el apartamento del cantante en Bogotá. El episodio desencadenó una larga disputa legal. El hermano de la joven de 22 años, Rodrigo Niño, la buscó por todos lados, pero sólo cuando la foto de la bogotana apareció en el programa de televisión Historias secretas, alguien dio noticias de ella. Víctor Leguizamón, un sacerdote de Tunja, reconoció la figura de la foto como la supuesta prostituta que había enterrado veinte días antes. Fue el comienzo de un caso por el que el artista estuvo condenado a una pena de 12 años y seis meses de prisión por el delito de homicidio preterintencional. El cantante únicamente pagó dos años y medio en la cárcel de Valledupar. Luego obtuvo la libertad condicional el 12 de noviembre de 2004 y pagó 135 millones de pesos como indemnización a la familia de Doris Adriana, además de una caución de S1800.000. El `Cacique de La Junta finalmente quedó libre cuando se extinguieron los términos de la pena y hoy continúa intentando producir éxitos como Tú eres la reina...

Tomado de la Revista Cromos No. 4710, 21 de junio de 2008 

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Verdades del cacique

por Daniel Vivas Barandica

Es un ídolo popular, siempre lleva dinero en el bolsillo para repartir con la gracia de un político: le lanzan Brasieres y calzones al escenario y se toma en chiste el número de los hijos que tiene, "Por todos respondo", dice

Diomedes Diaz, El Cacique, cantanteEl 9 de marzo llegué a las ocho de la noche ali penthouse de Diomedes Díaz Maestre, ubicado en el norte de Bogotá. Tenía planeado acompañarlo a un concierto en el centro de eventos Aguapanelas Internacional. Me saludó de manera efusiva y me recalcó que esa noche no era el momento de preguntas, que la entrevista la haríamos otro día, pero que me sintiera como en mi casa. Lo miré por unos segundos. Llevaba un pantalón negro, una camisa del mismo color y una bufanda gris alrededor del cuello. Su pelo negro estaba recogido en una gran trenza que le llegaba más allá de los hombros. El color de su piel es más oscuro de como se ve en las fotos, pesa más de 90 kilos y su cara está ligeramente deformada, el párpado de su ojo derecho se oculta sobre capas de piel estiradas quirúrgicamente con la intención de evitar el paso de los años. Sus movimientos eran pausados, calculados: secuelas del Guillain-Barré, un síndrome que atacó al cantante en la cárcel y que lo paralizó parcialmente.

Me senté en la sala con él y con su esposa Luz Consuelo Martínez, sus hijos Rafael Santos (también cantante de vallenato) y Luis Ángel, y sus respectivas esposas. De inmediato me ofrecieron copitas de Old Parr. Sobre las mesas reposaban portarretratos con fotos de otros hijos de Diomedes; no por nada le atribuyen más de treinta hijos y tres matrimonios y una vida de excesos que, en algún momento, rozó el rótulo de delincuente cuando fue sindicado del asesinato de su amiga Doris Adriana Niño -encontrada muerta tras haber estado en una de sus "parrandas"-, por ese crimen estuvo prófugo de la justicia y finalmente pagó más de tres años y medio de cárcel.

Brindamos varias veces con las copitas de Oíd Parr y una hora después salimos en una caravana de tres camionetas al concierto. Al entrar caminando por la parte de atrás del sitio, un grupo de sus más fervientes seguidores trató de abrazarlo, de tocarlo, besarlo, mientras le gritaban con entusiasmo "Cacique" -sobrenombre que un día le puso el difunto líder del Binomio de Oro, Rafael Orozco-. Pero los de seguridad lo escoltaron en una especie de calle de honor. "Al otro día -me dijo como excúsame levanto lleno de morados. Me pellizcan muy duro".

En la tarima me ubiqué atrás de los músicos, junto a su esposa, amigos y sus dos hijos. Durante casi una hora estuve a escasos centímetros del cantante, y mientras las luces iluminaban los alegres rostros de casi mil personas, Diomedes paró unos segundos para descansar y tomar whisky, me apretó varias veces la mano, luego yo le pasé unas copitas con trago. El concierto finalizó y no hubo una gran fiesta. Pasada la media noche volvimos al penthouse. Sus hijos y amigos siguieron repartiendo copitas con Old Parr, pero Diomedes no quiso más. Una hora después se despidió de todos argumentando que ya había sido suficiente. Lo vi perderse por las gradas hacia su cuarto. "Hablamos luego". Tres meses después volví a su apartamento, Diomedes había hecho una pausa de varios días en su agenda para realizar la entrevista. Nos sentamos en un sillón del hall en el segundo piso donde reposan varios de sus premios, entre ellos un Grammy Latino y una impactante colección de discos de oro y platino. Alrededor de nosotros estaban sus hijos Rafael Santos -con su asistente- y Freddy José, "el Cadete"; varios ejecutivos de Sony Music, la productora, los fotógrafos, dos amigos suyos y a su lado, tomándole la mano, su esposa. Ese día llevaba un pantalón negro y un abrigo del mismo color. Tenía el pelo suelto hasta los hombros.

A sus 55 años -de los que 35 ha estado dedicado a la música- Diomedes Díaz se jacta de ser uno de los pocos músicos colombianos que sigue vendiendo discos a pesar de la piratería. Exagera y cuenta de manera desparpajada -a! recordar detalles de su vida- que ocupó los primeros puestos estudiantiles en Valledupar y fue tercero como entre "cinco mil muchachos", recuerda que trabajó en una emisora de esta ciudad para que los locutores pusieran sus primeras canciones; se presentó ante "cien mil personas" en Nueva York y gastó más de "tres mil millones de pesos" en el caso de Doris Adriana Niño. Sonríe al contar que pocos imaginaron que una persona como él, nacida en Carrizal -un caserío al lado del corregimiento de La Junta, en La Guajira- fuera a llegar tan lejos.

Tomado de la Revista Bocas No. 11, agosto de 2012 

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