Jose Maria Arzuaga

Madrid, España

Directores

Personaje

Arzuaga José María


José María Arzuaga

director

   
 

 

   
 
Madrid, España, 1939 - 1987
Director:
  1. Pasos en la niebla (1977)
  2. Pasado el Meridiano (1967)
  3. Rapsodia en Bogotá (1963)
  4. Raíces de piedra (1961)
    ... aka Roots of Stone (International: English title)
Libretista:
  1. Pasos en la niebla (1977)
  2. Pasado el Meridiano (1967)
  3. Raíces de piedra (1961)
    ... aka Roots of Stone (International: English title)
Editor:
  1. Pasado el Meridiano (1967)
  2. Raíces de piedra (1961)
    ... aka Roots of Stone (International: English title)
Actor:
  1. Embajador de la India, El (1987)
     
Asistente Director:
  1. Escarabajo, El (1983)
    ... aka The Bicycle Racer (International: English title: informal title)
     
 
 
Información parcial cortesía The Internet Movie Database. Con permiso

 
 


 

Realizador de cine español (Madrid, 1930 - 1987). José María Arzuaga vivió y trabajó en Colombia durante casi la mitad de su existencia, y constituye un nombre clave en la historia de la cinematografía colombiana. Pasó sus años de infancia y juventud en España, bajo los temores de la guerra y sus secuelas. Después de finalizar sus estudios secundarios, y al tiempo que trabajaba para ayudar a la familia, estudió técnicas administrativas. Luego deambuló por Francia e Italia. A su regreso a España, incursionó fugazmente en el Derecho, y como paliativo a una frustrada carrera de arquitecto, por lo costoso de los estudios, tomó cursos en la Escuela de Bellas Artes de Madrid, donde llegó al cine. Primero fueron los grupos de discusión y los cine clubes, luego los comentarios y escritos apasionados sobre las películas que lo cautivaron o molestaron, y, finalmente, el ingreso al Instituto de Investigaciones y Experiencias Cinematográficas de Madrid (IIEc), conocido más tarde como Escuela Oficial de Cine.

José María Arzuaga hizo cuatro años de escuela, durante los cuales escribió y dirigió sus dos primeros trabajos: El solar y La cama número cinco, cuyas temáticas y tratamientos le ocasionaron más de una suspensión. Los repetidos enfrentamientos con las directivas del Instituto y su voluntad de no doblegarse hicieron que Arzuaga decidiera venir a Colombia, «sin tener ningún trabajo ni conocer a nadie». La única explicación que siempre dio fue eI vago recuerdo de algún estudiante colombiano, que «seguramente me presentó a su país como el mejor paraíso para el cine». Despuntando los sesenta llegó a Colombia. Trabajó en lo que pudo y, cuando estaba «a punto de ser camarero», hízo la asístencía de dirección de Confidencias sobre nuestros hijos, corto dirigido por Gonzalo Canal Ramírez. Realizó su primer largometraje, Raíces de piedra (1961-1963), sobre un proyecto del que originalmente le habían encargado sólo la revisión del guión. La historia del obrero chircalero del sur de Bogotá, de su familia, y del ladrón vecino que trataba de ayudarles, le llamó poderosamente la atención. Estos eran personajes ajenos a Ia pantalla, como lo habían sido los de sus cortos de estudiante, y como eran los de aquellas peIículas que lo habían llevado al cine, Ias del neorrealismo italiano: gente del común o fuera de lo común, si se quiere, por lo marginal, pero importantes, «parte de un país que merecía ser rescatado por el cine». Después pasó un buen tiempo, durante eI cual Arzuaga contrajo matrimonio con doña Helia Cifuentes; escribió Septiembre, un guión para largometraje que nunca realizó; y se vinculó como director de cortos comerciales a la empresa Cinesistema, hasta que Raíces de piedra estuvo terminada. Prohibida por la censura, el primer año de vida pública de esta película transcurrió en festivales (Sestri Levanti, Moscú, Locarno, Cartagena, Arte de Cali), exhibiciones de cine clubes y auditorios estudiantiles. Aunque varios países se mostraron interesados en Raíces de piedra, el veto de censura dificultó y, en algunos casos impidió, la transacción de las copias. Con el fin de obtener el beneplácito oficial, la película debió ser mutilada en ocho escenas, y aún así, los circuitos comerciales nacionales manifestaron gran reticencia para exhibirla. .

Arzuaga continuó con los cortos publicitarios, y por contraprestación de trabajo logró que Cinesistema le produjera el corto Rapsodia en Bogotá (1963), descripción de un día en la ciudad, montado sobre la pieza del compositor americano George Gershwin, Rapsodia en azul, y premiado en el Festival de San Sebastián (España). A partir del boceto de unos personajes y sus ambientes, rodó durante los fines de semana de cinco meses consecutivos Pasado el meridiano (1965-196~, su segundo largometraje. Nunca hubo guión para contar la historia de este auxiliar de una agencia publicítaria, que debe supeditar la urgencia por asistir a los funerales de su madre a los trabajos de la oficina; cuando finalmente obtiene el permiso y logra viajar, todo ha concluido. El drama de este hombre impotente sucede con saltos de tiempo hacia atrás, que cuentan un romance cuyo final no es menos dramático. «Visión inédita del hombre colombiano hasta el momento», se dijo de esta película, también rechazada por la censura, tanto en Colombia como en España. Pasado el meridiano participó en festivales (Pesaro y Cartagena) y fue apreciado material de cine clubes y retrospectivas. Arzuaga entró en contacto con realizadores colombianos que como él se interesaban en un cine que fuera más allá de lo comercial (Carlos Alvarez, Diego León Giraldo, Gabriela Samper, Luis Ernesto Arocha), y en cooperatíva produjeron El cruce (1969), largo que escribió, dirigió y no terminó, con el que buscaba mostrar distintas posiciones en torno a la muerte de un gamín en una esquina bogotana.

José María Arzuaga continuó una carrera promisoria como director de comerciales (por los que obtuvo varios reconocimientos), pero Ilena de tropiezos y frustraciones como autor cinematográfico. Con la llegada del "sobreprecio" (cortos nacionales que acompañaban la exhibición de largos extranjeros), se convirtió en un prolífico realizador del "género"; hizo alrededor de treinta cortos, tanto documentales (Crónica de un incendio, 1973; Una vida dedicada al arte, 1976), como argumentales (Luisa, Luisa, Y la lux se hizo, 1975). Incursionó otra vez en el largo argumental, con el policíaco Pasos en la niebla (1977), fallido proyecto comercial que no contó con el favor del público. José María Arzuaga fue también escultor, pintor, especialmente al óleo, y escenógrafo (La pobre viejecita, 1977, de Fernando Laverde). Mal contados, dejó unos diez guiones para largometrajes y nadie sabe cuántos para cortos. Dictó cursos de guión y dirección. Sus hijos Ana María, Irene y José Luis lo acompañaron en el duro trance de la desaparición de su esposa hacia 1982. Murió una tarde de verano madrileño, durante la siesta, en 1987, a los pocos días de llegado de Colombia. «Es que yo no eritiendo el mundo ni para qué estoy aquí», dijo alguna vez.

DIEGO ROJAS ROMERO

Bibliografía

ALVAREZ, LUIS ALBERTO y VÍCTOR MANUEL GAVIRIA. "Las latas en el fondo del río". Cine, N°- 8 (Bogotá, mayo/junio 1982). CAICEDo, ANDRÉs. "Pasado el meridiano y Raíces de piedra". Ojo al Cine N°- 1 (Cali, 1974). CAICEDO, ANDRÉS y LUIS OSPINA. "Entrevista con José María Arzuaga". Ojo al Cine, N°- 1 (Cali, 1974). MARTlNEz PARDo, HERNANDo. Historia del cine colombiano. Bogotá, Editorial América Latina, 1978. RESTREPO, MARTA HELENA. "José María Arzuaga". Cinemateca, Cuadernos de cine colombiano, N°- 5 (Bogotá, enero 1982). TORRES, AucusTo M. "Un español en Colombia: José María Arzuaga". Hablemos de cine N°- 59-60 (Lima, mayo/junio/julio/agosto, 1971).

Tomado de  http://www.lablaa.org/blaavirtual/biografias/arzujose.htm