Manuel Hernandez

Bogota

Pintores (Abstraccion en signos y acentos)

Abstracto

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MANUEL HERNANDEZ

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Nace en Bogot�, Colombia, en 1928. - Muere en Bogota, 1 de octubre de 2014

 

Muri� el pintor bogotano Manuel Hern�ndez

Falleci� a los 85 a�os. Fue pionero del arte abstracto en Colombia.

Manuel Hernandez  

A los 85 ańos, falleci� el pintor bogotano Manuel Hern�ndez, pionero del arte abstracto en Colombia.

Nacido en 1928, Hern�ndez realiz� su formaci�n como artista en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad Nacional, en 1946. Tambi�n estudi� en la Academia de Bellas Artes de Santiago de Chile, donde hizo parte de los grupos Taller 9 y Nueva Generaci�n.

En paralelo a su trabajo como pintor, se destac� en la academia, como profesor en la Escuela de Bellas Artes de Bogot� y como director de la Escuela de Bellas Artes en Ibagu�.

En los 60, Hern�ndez comenz� a realizar una producci�n art�stica abstracta, abandonando su estilo figurativo que lo hab�a caracterizado al comienzo de su carrera.

Hern�ndez tambi�n vivi� y estudi� en Italia y Estados Unidos, donde aprendi� sobre los movimientos art�sticos de la �poca.

En 1967, recibi� una menci�n en el XIX Sal�n de Artistas, el evento art�stico m�s importante y antiguo que se realiza en Colombia. Al ańo siguiente, obtuvo otra menci�n de honor en la Bienal Iberoamericana de Pintura,  en Medell�n, y en 1969 fue declarado fuera de concurso en el XX Sal�n Nacional de Artistas, con las obras Pintura I -Insignia y Pintura II -Elementos para un s�mbolo.

Su pintura se caracteriz� por el empleo de signos y la abstracci�n: cuadros con un fondo neutro, donde en un principio utilizaba figuras como cuadrados o rect�ngulos, y que, seg�n la historiadora de arte Carmen Mar�a Jaramillo: ?En t�rminos generales, sus trazos re�nen cualidades de la pintura y del dibujo; a la par que delinea, son planos de color; se diferencian y se funden simult�neamente; act�an como separaci�n entre tonalidades y al mismo tiempo pueden percibirse como superficies pigmentadas?.

Este ańo, el Banco de la Rep�blica, seccional Cali, present� una exposici�n sobre su obra, que se inaugur� el 25 de julio. La muestra, titulada ?Manuel Hern�ndez: el camino de la abstracci�n? recogi� trabajos realizados durante 50 ańos.

Y es que Hern�ndez segu�a activo en el campo art�stico. Justamente, este pr�ximo 16 de octubre se van a exponer por primera vez los dibujos que realiz� en seis d�cadas, en la galer�a La Esquina, en Bogot�.

Tomado del peri�dico El Tiempo, 2 de octubre de 2014

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Adi�s al maestro Manuel Hern�ndez

El pintor bogotano, pionero de la pintura abstracta en el pa�s, muri� este mi�rcoles 1 de octubre de 2014 a los 85 a�os.

Se destaca el uso de figuras geom�tricas en sus obras.

Foto: Archivo particular

Se destaca el uso de figuras geom�tricas en sus obras.

La muerte del maestro Manuel Hern�ndez priva al pa�s de uno de los artistas de raciocinios m�s contundentes y de m�s amplios alcances a lo largo de su historia.

El logro de su producci�n, no solo como una propuesta est�tica particular y trascendente, sino en lo relativo a la transmisi�n de los conceptos que le dieron origen, a la libertad con la que confront� el arte en relaci�n con los pronunciamientos de la cr�tica, y a los copiosos frutos de su ejemplo y de sus enseńanzas, le han deparado un puesto de primera l�nea, no solo en su pa�s, sino internacionalmente.

Durante su �poca de estudiante en Colombia y en Chile en los ańos cuarenta, Hern�ndez dio claras muestras de su talento, no siendo extrańo que su obra hubiera encontrado una r�pida aceptaci�n en el medio colombiano al iniciarse la d�cada siguiente. En esos ańos practicaba una pintura figurativa moderadamente expresionista, la cual le depar� no pocas distinciones, entre ellas el primer premio del Sal�n de Artistas Nacionales, el m�s importante de los reconocimientos otorgados en el pa�s en el �rea de la pl�stica.

Pero Hern�ndez no estaba satisfecho con la aceptaci�n de que goz� su producci�n en ese lapso. En su fuero interno sab�a que no hab�a logrado lo que se hab�a propuesto: la originalidad, un estilo pict�rico propio, es decir, las metas que, como buen artista moderno, hab�a vislumbrado para su producci�n.

En consecuencia, al iniciarse la d�cada de los sesenta viaj� a Italia a continuar sus estudios y a cumplir con un ritual que era imperativo para los artistas latinoamericanos de su �poca: ?visitar los museos y experimentar la historia del arte occidental en carne propia?.

En Europa, bajo el influjo de la Escuela de Par�s, decidi� revisar sus argumentos y darle un vuelco a su trabajo liberando sus impulsos expresivos y otorg�ndole a la pintura la autonom�a que le hab�an concedido los planteamientos modernistas. Se uni� al prop�sito de artistas de distinta procedencia en el ideal de encontrar un lenguaje universal capaz de lograr el entendimiento entre los hombres, y se acogi� de lleno a la abstracci�n, viajando posteriormente a Nueva York, con el prop�sito de afinar, de depurar lo que empezaba a perfilarse como los cimientos sobre los cuales decantar�a los valores de lo que hoy se reconoce como una de las obras m�s logradas e influyentes del arte moderno latinoamericano.

Ahora bien, a Hern�ndez le interesaron los procesos desarrollados en Par�s y en Nueva York, pero ninguno compendiaba realmente todas sus ideas. El artista hab�a iniciado su indagar en la abstracci�n, y sab�a que estaba en el carril que le correspond�a, pero segu�a buscando su destino, explorando por una manera de pintura singular, honesta y eficaz para transmitir tanto la agudeza de su sensibilidad como sus pensamientos sobre arte.

La primera exposici�n que present� en Bogot� despu�s de ese periplo permiti� comprobar pl�sticamente los nuevos rumbos de su producci�n, pero la cr�tica no fue entonces muy entusiasta con su obra guardando un impugnador silencio. El artista, sin embargo, dando ejemplo de una actitud independiente y honesta, continu� insistiendo en sus prop�sitos, haciendo claro que su meta de lograr una manera de expresi�n pict�rica que fuera simult�neamente propia y comprensible globalmente no ten�a reversa.

Al finalizar la d�cada de los sesenta, Hern�ndez logr� la principal ambici�n de los artistas en ese momento: la concreci�n de un lenguaje particular con el cual expresar sus ideas y percepciones, y en su caso, que fuera adem�s fiel a su certeza acerca de la capacidad de la pintura de transmitir contenidos sin tener que recurrir a la m�mesis ni a la an�cdota.

En sus obras de inicios de la siguiente d�cada se pueden identificar un espacio indefinible y monocrom�tico y unas formas centrales de colores contrastantes; formas que habr�an de ajustarse hasta conformar una especie de alfabeto, con el cual el artista insistir�a en que la pl�stica latinoamericana no ten�a por qu� limitarse a contar las historias que en los centros del arte internacional se esperaba que contara, sino que pod�a ser tan intelectual y tan compleja como el arte de los pa�ses tecnol�gicamente m�s desarrollados.

Pues bien, ese alfabeto est� compuesto por una serie de signos que surgen de variaciones del artista a partir de rect�ngulos y elipsis, pero cuyo sustento geom�trico desaparecer�a casi de inmediato al combinarse con una fuerte dosis de automatismo y espontaneidad. La inusual simbiosis se hizo especialmente evidente en sus dibujos, una pr�ctica art�stica que acompań� todos los per�odos de su producci�n y que constituye uno de los m�s refinados testimonios de talento, sutileza e imaginaci�n elaborados en Colombia a lo largo del �ltimo medio siglo.

Dichos signos que pueden describirse como �valos y bandas un tanto irregulares y como una especie de letra ?eme? igualmente variable le permitieron al artista expresar no solo su visi�n de la funci�n y posibilidades de la pintura, sino plantear verdades sin fisonom�a, pero no por inmateriales menos reales, como suspensi�n, tensi�n, contacto, alejamiento, balance y equilibrio.

Podr�a decirse entonces que para inicios de los setenta Hern�ndez hab�a logrado gran parte de sus sueńos pict�ricos; pero el artista no era persona de regodearse en sus propios logros y continuar�a profundizando en ellos, ampli�ndolos, extendi�ndolos, al igual que enriqueci�ndolos con nuevas consideraciones crom�ticas y espaciales.

Una obra llevaba a la siguiente en una permanente floraci�n de ideas, de oportunidades in�ditas y de asociaciones inesperadas: aument� la escala de sus pinturas, redujo el n�mero de colores en cada obra, los matiz� y los carg� de densas transparencias, las cuales le otorgaron cierta calidad atmosf�rica coincidente con el car�cter m�s fluido y vol�til que les hab�a asignado a los signos. Los bordes de las formas se tornaron irregulares e imprecisos, permitiendo observar residuos de capas anteriores de pintura, los cuales a su vez les concedieron cierta espacialidad a los fondos, que empezaron a insinuar una profundidad radiante y c�smica.

M�s adelante, Hern�ndez experiment� con la manera de aplicaci�n del pigmento, haci�ndola m�s gestual y m�s gaseosa. Tambi�n le ańadi� carboncillo a la pintura enriqueciendo las superficies con sutiles grafismos. En ocasiones ubic� las formas entre una especie de bruma que las oculta parcialmente; en otras ocasiones, signos de m�s aliento parecen absorber los m�s pequeńos. Otras veces contrast� crom�ticamente los signos con los fondos, y en otras oportunidades les permiti� mimetizarse con ellos.

Siempre, no obstante, conceptos como devenir, fluir, infinito, indefinible, inaprehensible aparecen en la mente del observador, dando una idea de la magnitud de su logro pict�rico, puesto que se trata de la visualizaci�n de nociones, no solo abstractas sino incalculables y eternas.

Ahora bien, as� como puede afirmarse que el artista no se repiti� jam�s, tambi�n puede afirmarse que su pintura no cambi� nunca su marco conceptual desde que el artista cay� en cuenta de que la libertad y la particularidad que le permit�a la abstracci�n eran lo suyo. Y esta prolongada persistencia en similares pero siempre diferentes planteamientos le permiti� una permanente renovaci�n, un continuo ahondar en lo alcanzado, en busca de nuevos preconceptos para remover y de nuevos horizontes para escudrińar.

En otras palabras, la de Hern�ndez es una pintura que si bien hace manifiesto su origen en la sensibilidad, en las facultades del sentido de la vista para implantar ideas, sentimientos y emociones, tambi�n revela una profunda fe en el hombre y sus designios, una gran confianza en los alcances del racionalismo que encauz� su evoluci�n a trav�s de reflexiones y de l�gica, y cuya inusual combinaci�n de mente y piel, de intelecto y percepci�n intuitiva, constituyen su sustento filos�fico.

Mirada retrospectivamente, resulta evidente que su pintura sali� airosa de cada innovaci�n a la cual fue sometida, y que es una pintura positiva y triunfante. Su obra, m�s que ninguna otra, le enseń� al p�blico colombiano a ver pintura, a pensar en los atributos de la pintura, a gozar de la pintura, puesto que en su trabajo todos los indicativos de calidad formal: color, textura, l�nea, forma y trazo, patentizan arraigadas miras de excelencia.

En los �ltimos ańos, Hern�ndez incursion� en la escultura, solidificando sus signos y otorg�ndoles un peso y consistencia desconocidos, pero sin que perdieran visualmente su fluidez. Y al iniciarse el siglo XXI e irse consolidando nuevos valores a trav�s del arte denominado contempor�neo, ya era perfectamente claro que la obra de Hern�ndez se contaba entre la de los pocos artistas colombianos que hab�an previsto que el arte tomar�a un rumbo m�s intelectual, m�s de reflexi�n, y que hab�an servido de enlace entre el arte de representaci�n y el arte de signos y de ideas.

Sus aportes ensancharon los par�metros de la expresi�n creativa abriendo las mentes de muchos artistas posteriores, para quienes, gracias a su ejemplo, el arte dej� de ser un problema de estilos y de alegor�as, para convertirse en una forma de comunicar pensamientos, actitudes y conocimientos.

EDUARDO SERRANO
Especial para EL TIEMPO

Tomado del peri�dico El Tiempo, 2 de octubre de 2014

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La Esquina Galer�a lamenta el fallecimiento del Maestro Manuel Hern�ndez sucedido en la mańana de hoy mi�rcoles 1 de Octubre y de acuerdo con la voluntad del Maestro y de su esposa Pilar Quiń�nez de Hern�ndez, abrir� las puertas de la exposici�n Manuel Hern�ndez - 60 ańos de Dibujos, programada desde hace unas semanas, para el 16 de Octubre en la Calle 77 # 12 - 03. 

Manuel HernandezD�as atr�s, el maestro hab�a seleccionado algunos de sus dibujos, de los que guardaba en su Estudio, en su lugar de trabajo como material de reflexi�n personal sobre la propia b�squeda, y estaba a la expectativa de la muestra que preparaba con entusiasmo por la importancia que ten�a en su vida el Dibujo. 

El tema  lo ten�a entretenido y animado...Pero se nos fue, parti� y seguramente para vivir ahora en ese silencio y esa calma que compart�a a diario con su obra... 

En sus Dibujos , en sus trabajos, en sus creaciones queda su alma, su esp�ritu, ese Manuel Hern�ndez que se convirti� en un "maestro de las disciplinas de la quietud, la concentraci�n y el silencio,  valores que respaldan la s�lida e impactante armon�a que despliega su trabajo y que anima en el espectador reflexiones sobre lo abstracto, fr�gil, fugaz, contundente y tenaz de la existencia" como lo expresar�a la curadora Mar�a Lovino. 

"Manuel Hern�ndez es adem�s un maravilloso ejemplo de lo que puede llegar a significar la conjunci�n del talento, la pasi�n por el aprendizaje y la expresi�n con una educaci�n valiosa y diversa. Este artista, que ha sido varias veces destacado con los reconocimientos m�s importantes que otorgan las artes y la cultura en Colombia, se educ� con el apoyo de becas que obtuvo en concursos y a fuerza de m�rito, en Colombia, Italia, Chile y Estados Unidos entre las m�s significativas referencias de la historia del arte y del momento (Expresionismo y geometr�a abstracta). Supo recibir las mejores lecciones procedentes de muy distintos lugares y capitalizar en ellas lo que mejor soportar�a su propio proceso como artista de su tiempo y de su lugar sin haber sido jam�s anecd�tico o el defensor de un discurso."   

Dibujos, formas, colores, identidad, b�squeda incansable...   Armon�a, calma, exactitud, conocimiento? Una gracia especial, afectuoso, tierno, pero tambi�n enf�tico, profesional, especialista en lo suyo, en el arte, un Maestro de Maestros en la escena pl�stica ...  

Uno de los m�s grandes y el m�s grande para recordar.  

Manuel Hern�ndez  queda y permanece y lo hace con la fuerza y contundencia de una obra que enorgullece a Colombia. 

Despedimos al Maestro de los Signos, del lenguaje particular y fascinante y saludamos su memoria, la honramos e invitamos al pa�s entero a unirse en homenajes a este gran artista que dej� un legado maravilloso para Colombia y para el mundo.

Texto gentilmente suministrado por la Galer�a La Esquina, 2 de octubre de 2014

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