Coriolano, Moncrayon, Rabinet Leudo

Bogota

Pintores, Caricaturistas (Oleo, ilustrador, caricaturista Moncrayon)

Figura Humana, Paisaje

 


 Coriolado Leudo

Moncrayon 

Rabinet

pintor

La mantilla bogotana - Coriolano Leudo

Guardián, las teorías artísticas de Taine, un sentido profundo, que la critica de arte, poco escrupulosa, ha convertido en trivial molde, con el que pretende medir todo valor artistico. Hoy. cualquier observador mediocre, basado en Taine, se convierte en critico de ortc, por poco que sepa de historia. En Belgica, ante algún cuadro de Rubens, recuerda las kermesses flamencas, y en pocos momentos reconstruye Ia filosofía y la sicología del arte.

En todo momento de la historia. el arte, por encima de las mil particularidades que pueda encarnar, tiene un sentido universal que no corresponde a fechas, ni a épocas, ni a pueblos exclusivamente: un sentido universal que corresponde a fibras que vibran en lo mas recóndito del alma humana. Hay en el arte un elemento mistico que bulle en la inconsciencia de nuestro ser. semejante al elemento religioso, que a todos más o menos inquieta artista es aquel que Ilega a dominar esa inconsciencia y logra dar forma al elemento místico, como es santo aquel a quien Ia inquietud religiosa lo Ileva a la vida perfecta. Pero el sentimiento artístico en toda alma humana palpita. y el que guarda un sentido interior, universal, y ajeno a toda forma exterior. Descubrir lo que hay de humano en el arte, es descubrir lo que hay de universal; investigar lo que hay de nacional, es hacer un saludable ejercicio de sicología nacional, que nada tiene que ver con Ia belleza artística en sí.

Ahora bien, y aquí esta el sentido profundo de las teorías de Taine: a Ia obra de arte no se Ilega sino a través de la más rigurosa conciencia del valor de nuestra propia existencia.

Todo renacimiento artistico ha coincidido con el despertar de las conciencias nacionales. y el arte ha adquirido su mayor apogeo. en los pueblos y en los momentos históricos en que  el hombre llegó a la  plena conciencia de su ser. .

El arte va desarrollándose adquiriendo vigor a medida que la nación y el individuo se desarrollan y adquieren vigor. El comienza cuando el individuo investiga. medita. persigue la forma precisa y no se contenta con vagas formal impersonales. Solo el arte intensamente personal puede ser universal. porque solo ahondando en nuestra propia personalidad. encontramos el fondo de humanidad común a todos. Lo superficial, lo accidental, nos separa: lo trascendental. lo intimo. nos une. nos conmueve unánimemente. Todo el ante de que nos hable Taine en apoyo de sus teorías es admirable, porque Ilegó a la pura emoción humana. a traves de las formas más personales.

 

Nucstro ante nacional, tras un largo y monótono período embrionario sin forma ni dirección, y entregado tan solo a la amable fantasía de espíritus incoloros, se encamina hoy hacia la personalidad, y es el primero y el más grande de los iniciadores de este movimiento Coriolano Leudo. Toda su obra, desde los cuadritos de modestas dimensiones en donde ensaya traducir las palideces del Nocturno. hasta sus grandes obras, acusan esta preocupación dominante: el desarrollo de su mas íntima personalidad de acuerdo con el medio ambiente. En su estudio encontramos numerosos apuntes de viejos sitios evocadores. o evocaciones de episodios históricos, o impresiones de poemas colombianos, cosas todas que reveIan el intimo deseo de penetrar en el alma nacional.

En sus retratos y en sus cabezas de estudio, la línea no sigue el curso académico de un perfil cualquiera: hay en ella palpitaciones de sicólogo. Mirad el bellísimo cuadro La mantilla que recuerda las portentosas creaciones de Zuloaga, y notareis en el algo más que siluetas bien dibujadas y colores puestos en su lugar. Allí palpita la creación artística, allí el color se hace carne. la línea espíritu. y el alma vibra en toda la composición. Es esta obra de Leudo, de una sobriedad espańola, de aquellas cuya imagen os queda hondamente grabada. como un pedazo de humanidad que os impresiona para siempre.

Madre tierra, triptico

La Madre Tierra es Ia última y quizás la más importante obra de Leudo. Una mujer de ojos salvajes y melancólicos, preside. en medio de un paisaje sombrío. el desarrollo de la vida humana. Como un minueto de Mozart. sonriente y juguetona, surge del seno de la tierra la humanidad. Un crescendo de alegría. de amor, de juventud la acompaña hasta perderse en aureola fantástica. Del otro lado la humanidad llega.... Una marcha fúnebre acompaña su paso lento. fatigado, abrumado! Un pobre anciano parece volver gozoso a La Madre Tierra: un filósofo camina hacia ella, con paso indiferente; una novia con una flor roja en el pecho. emblema de amor inextinguible, llega melancólica: una madre solloza desesperadamente; heroico y altivo un militar avanza en un sueńo de gloria.... y detrás de ellos la multitud interminable aguarda rumorosa el turno fatal. Tal es el argumento del bello tríptico de Leudo, verdadera sinfonía trágica, que emociona intensamente y que marca una fecha muy importante en la historia de la pintura colombiana.

En efecto. es quizás la primera obra pictórica colombiana de importancia que se inspira en un problema filosófico. Es la primera vez que entre nosotros la concepción pictórica y la concepción filosófica van unidas; es la primera vez que un pintor nuestro siente de manera precisa que el pincel y la paleta son algo más que una brocha y unos colores. Y es este un momento feliz pare nuestra pintura, porque es el punto de partida de una nueva era: la del arte propiamente dicho, porque arte es la expresión de las emociones intensamente sentidas. por medio de la música, de la pintura y de la escultura. y no la producción de sonidos. colores o masas esculturales. mas o menos insignificantes y vacías de sentido.

A Leudo le cabrá el honor de haber puesto fin a la infancia de nuestra pintura nacional y comenzado lo
que podrá ser nuestra edad de oro. El ha visto el alma nacional, y la ha hecho palpitar en sus cuadros. Taine
ya podría hablar de nuestro arte nacional, ante un cuadro como
Madre Tierra, y los discípulos del filósofo Francés desarrollar sus teorías sicológicas. Todo esto quiere decir que nuestra pintura. con Leudo. va entrando ya en la corriente del arte universal. que lleva un rondo de humanidad en si. 

Gustavo Santos.
Tomado de la Revista Cromos No. 66, 19 de mayo de 1917