Ana Maria Trujillo

Cartagena, Bolivar

Presentadores, Actores (Television)

Figura Humana

 


Ana Maria Trujillo

presentadora, actriz 

Señorita Bolívar 1992

Diseñadora y empresaria de calzado

   
 

Vea iconografía de Ana Maria Trujillo en ColArte

http://gallery.latin.cz/thumbnails.php?album=271

   
 
Cartagena, 1970

Señorita Bolívar 1992

Diseñadora de modas, estudio pintura en Boston

Se inició como presentadora en Panorama


 
 
Actriz:
  1. Clase ejecutiva (2010 - comedia)
  2. Yo no te pido la luna (2010) ... Soledad, papel antagónico
  3. Los caballeros las prefieren brutas
  4. La quiero a morir (2008)
  5. "Sobregiro de amor" (2007) TV series .... Margarita Castro de
  6. "Ángel de la guarda, mi dulce compañía" (2003) TV series .... Diana
    ... aka Mi dulce compañia (Colombia: short title)
  7. "Sofía dame tiempo" (2003) TV series .... Francesca Sabina (unknown episodes)
     
 
  Información parcial cortesía The Internet Movie Database. Con permiso

 


Sin transformaciones extremas, esta cartagenera ha sabido adaptarse a la perfección a cada uno de los papeles y personajes que ha interpretado durante su relativamente corta carrera en la televisión colombiana, que inició hace 13 años como presentadora del magazín Panorama.

En 1991, aunque no ganó, Ana María impactó por su carisma, su don de gentes y su rostro perfecto en el Miss Colombia. En esa época, Ilevaba el pelo largo, las cejas gruesas y usaba demasiado maquiIlaje. Fue un día en el que andaba cara lavada cuando conquistó a Julio Sánchez Cristo, director de Panorama y quien no se cansaba de decirle a todo el mundo que "Ana María es la mujer más linda que he visto sin maquillaje. Luego empezó a trabajar en el Noticiero 24 horas, primero como presentadora de farándula y luego de noticias. Viajó a Miami para conducir el Noticiero CBS, pero como no se amañó, regresó a Colombia, en donde trabajó como conductora de Noticias RCN. En todos estos años, adoptó el look característico de las presentadoras: el corte tipo paje, con o sin flequillo, y un maquillaje más sobrio y natural.

Cansada del agite de los noticieros, sobre todo porque no le quedaba mucho tiempo libre para dedicarles a su esposo, Francisco Cardona, y a su hija, Catalina, Ana María hizo un alto en el camino. Fue entonces cuando se le presentó la oportunidad de actuar en Sofía, dame tiempo. Se dejó crecer el cabello y se hizo iluminaciones rojizas, lo que le dio un aire de mujer sofisticada y, al mismo tiempo, sensual.

Después actuó en Ángel de la guarda, mi dulce compañía y, al finalizar las grabaciones, le propusieron ser una de las conductoras del magazín Día a día, en donde estuvo has tacuando se vinculó al equipo de padrinos de Tengo una Ilusión. De nuevo, Ana María adoptó una imagen más relajada, de mamá moderna y activa. Ahora que espera su segundo bebé y que está metida de lleno en el negocio de los zapatos, luce más natural que nunca. ¿Acaso no es una de las pocas mujeres que se ven divinas sin nada de maquillaje?

Tomado de la Revista TV y Novelas No. 454, 08 de abril de 2006
 
 
 


En los zapatos de Ana María

Ana María Trujillo pasó por la televisión a hizo más o menos de todo. Fue presentadora de noticias, estuvo en programa mañanero y, claro, también actuó en varias telenovelas nacionales. No fue ubicua, pero sí bien conocida por los televidentes, que la vieron desde su lado más serio (anunciando los últimos acontecimientos) hasta su lado más lúdico (jugando en vivo y en directo en las mañanas). Pero lo que no todos conocen es que esta ex señorita Bolívar, temporalmente desaparecida de la pantalla, también es una firme empresaria.

Ni productos de belleza ni televentas, lo su yo es el calzado. Por eso desde hace 3 años se dedica a fabricarlo y desde hace poco menos de un año abrió su almacén en Bogotá, para venderlo directamente. Ana María, que también es madre de dos niñas (la mayor de siete años y la menor de apenas unos meses), ahora reparte su tiempo entre sus pequeñas y su empresa, que se comienza a consolidar como una marca apetecida en el mercado.

Pero esta idea no salió de la nada, sino que es el resultado de las mismas inclinaciones de la ex reina, que estudió (en Estados Unidos y en Colombia) diseño de modas. Claro, también la consolidación de la empresa es fruto de su familia, en especial de su hermana Susana, que se volvió su mano derecha, y de sus cuñados, que han apoyado la iniciativa y hacen parte de la misma.

Aunque a Ana María le gustó siempre la moda y, en especial; le llamó la atención el mundo del calzado, probablemente al principio no dimensionó adecuadamente el reto que aceptaba, pues según lo que ella misma reconoce, "los zapatos son uno de los productos más complicados de fabricar y, al comienzo, nunca me imaginé que fuera tan difícil".

Pero ella es una mujer no solo de iniciativa, sino también de persistencia, por lo que los primeros tropiezos técnicos no la frenaron. Por eso viajó a Italia y a la Feria de Bologna, donde hizo contactos en este campo, tanto con fabricantes como con diseñadores, que le ayudaron a entender, planear y sacar adelante su marca. Entre ellos se contactó al fabricante de hormas para nombres tan importantes en este medio como Gucci y Ferragamo, a quien la nueva empresaria colombiana convenció para que también diseñara para ella.

De ahí en adelante todo comenzó a andar como debía y la empresa inició su crecimiento. Los cueros que usa son tanto nacionales como importados, los diseños se crean en su propia fábrica y luego se venden en su almacén. Todos tienen un estilo particular, que se gesta a partir de la misma Ana María o de los pedidos de sus clientas, pues los zapatos también se hacen bajo el gusto de quien los usará.

En su tienda hay de todo y para todos los gustos. "Zapatos para mujer en todas las gamas" define la propietaria. De hecho, cada pieza tiene nombre propio, que evoca a algún conocido de ella. Por ejemplo, los Tía Lucy deben su nombre a una familiar de Ana María que se caracteriza por ser muy extrovertida, lo cual se refleja en el diseño. También existen creaciones sugeridas por clientas que se atreven a inventarse sus propias combinaciones, que a veces se inclinan por lo convencional y otras veces se arriesgan a lo poco común.

Ana María va más allá con sus líneas de calzado, con las que pretende satisfacer los gustos de todas y apuesta tanto a formas, colores y diseños poco comunes, como a lo clásico. Además, también ofrece un servicio casi único de asesoría a cada mujer que atraviesa la puerta de su establecimiento, en el que encuentra no solo una buena variedad, sino también la oportunidad de recibir un buen consejo de moda que se ajuste a sus necesidades.

Pero las intenciones de esta mujer van más lejos, pues pretende sacar próximamente una línea que se venda en los almacenes de cadena del país, que inicialmente sé distribuirá en Cúcuta, Pereira y Barranquilla, con la que busca llegar a todo el público. De la misma manera, el nombre de esta costeña se exportará también al mercado mexicano, ecuatoriano y estadounidense.

Al parecer el éxito y el crecimiento se avecinan. ¿.La clave? Calidad y creatividad. " Pienso en los zapatos que me gustaría tener y son los que hago; dice. Por eso es que está un poco retirada de los medios, pues se dedica exclusivamente a su empresa, que es lo que quiere seguir haciendo de aquí en adelante. ¿Volver a la pantalla? " Eso depende de las propuestas: Ana María es una mujer de negocios.

Tomado de la Revista Carrusel No.1406, 2 de marzo de 2007


 

 
 


Ana María, en blanco y negro

por Flor Nadyne Millán M

Su dulzura se presta para bromas y hasta para especulaciones. Robinson Díaz, el actor, insiste en que si Ana María comiera dulce correría el riesgo de un coma diabético. Y no se equivoca. Dulce, pero no al extremo de empalagar, esta cartagenera que vive orgullosa de sus dos creaciones, Julieta de 10 meses y Catalina de 8 años y medio, más almibarada no puede ser. Y eso que es confesa enemiga del azúcar por cuestiones de dieta. Ella, a fuerza de embates, aprendió que la suerte sí sonríe y cuando menos se piensa. Lo dice tras un año de su dolorosa separación del empresario Francisco Cardona, tiempo en el que ella, vio cómo su vida se puso, literalmente, color de hormiga y su alma la sintió sin luz. Pero de su padre, tan sensible como ella, aunque formado en una academia militar en Estados Unidos, tomó su viejo refrán: " la vida es de los valientes", y se puso en pie. A su rnamá, otro de sus bastiones y una especialista en reiki, le debe uno que otro movimiento de manos de su personaje, como si estuviera autosanándose un dolor, como Manuela Sáenz, la heroína de la exitosa telenovela La quiero a morir

.De su fragilidad y entereza como ser humano hablaAna María, quien insiste en que tras una caída en picada cualquiera se puede recuperar y cita a su abuelo paterno, de 89 años, alcohólico rehabilitado. Para ella no hay mal que por bien no venga, gracias a esa tragedia personal -por la que creó All A Teen, grupo de ayuda para adolescentes familiares de alcohólicos en Cartagena, cuando apenas tenía 14 años- no ha sentido ganas de probar ni un cigarrillo, no se toma más de tres tragos en una fiesta y no hay pelea en la que no dé la batalla.

Tomado de la Revista Carrusel No.1480, 29 de agosto de 2008


 
     
  http://www.latin.cz/uvod/odkazy/foto_herecky/ana_maria_trujillo/amtrujillo.htm
  http://kolumbiegalerie.sblog.cz/ana_maria_trujillo/