Endry Cardeño

Cucuta, Norte de Santander

Actores

Personaje

 


Endry Cardeño

actriz travesti

 
 

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Cúcuta

Actriz - filmografía:

  1. Chepe Fortuna (2010) ... dueña de un bar
  2. Melodrama (2009) (teatro)
  3. Cheila, una casa pmaita (Venezuela)
  4. La perla negra (Teatro en Venezuela)
  5. Muertos de miedo (2007, película) ... villana
  6. Los Reyes (2005) .... Laisa
 
 


Me gustaría ser como Amparo Grisales

Este estilista cucuteño, de 30 años, fue repatriado de Italia para interpretar a Laisa en `Los Reyes, la nueva telenovela de RCN. En el `casting les ganó a casi mil aspirantes. Endry Cardeño, activista de la causa `gay; no quiere dejar caer su personaje en el estereotipo del homosexual. Su idea es mostrarse como una `mujer cómica.

por Wilmar Cabrera Pinzón, Redactor de EL TIEMPO

"¿Una canción?", repite extrañado Endry Cardeño al oír la pregunta, en un descanso entre las grabaciones de Los Reyes. Buscando ganar tiempo para responder, mira a los lados. Sus pendientes tipo cascada, pintados al aerosol de fucsia, se sacuden. Frunce el ceño, repasando entre sus gustos. Sus labios carmín se abren y canta: "Tengo el alma de la juventud. Tengo miedo, lo mismo que tú. Y cada amanecer. Me derrumbo al ver la realidad. No hay en el mundo, no, nadie más frágil que yo"..

Después de un silencio toma aire y dice: "Se llama Sobreviviré. La canta Mónica Naranjo, quien es considerada la reina de los gay en España. Es la historia de un personaje que en el día es muy frágil, pero de noche, cuando se pone su minifalda, sus tacones y todo el maquillaje, no hay nadie más fuerte. Me identifico totalmente", confiesa este cucuteño de 30 años, que antes de trabajar en la nueva telenovela de RCN se entrevistaba a sí mismo al espejo y soñaba con pertenecer al mundo de la tele visión.

Rechazado en el casting de Gran hermano, este activista de la causa homosexual hace un año viajó a Italia para trabajar en Mantova (Italia). Estando allí se enteró de que en Colombia buscaban un travesti para el papel. Sin dudarlo, se puso en contacto con los realizadores, que recorrieron todo el país viendo a casi mil personas, y ellos le enviaron las líneas para la prueba.

"Con un una cámara que parecía una metralleta y una lámpara casera -cuenta Endry-, mi compañero de apartamento me grabó, lo enviamos y a los tres días estaba en Colombia".

Tomado del periódico El Tiempo, 19 de junio de 2005


 
 


Nueva diva

Es la nueva reina del rating. Quizá por su imponente presencia escénica, porque es despampanante o por su gracia natural. Pero, sobre todo, por ser el primer travesti que protagoniza una telenovela en Colombia. Eso ya es suficiente no sólo para que Endry Cardeño, Laisa en la telenovela Los Reyes, sea la figura del momento sino para que marque un hito en la historia de la televisión nacional. Aunque es consciente de que las críticas de los sectores más conservadores ya se han empezado a sentir con frases como que un personaje de tales características puede ser poco ejemplarizante en un horario familiar, por ahora está disfrutando de la acogida del público:  "Afortunadamente esto se dio en vísperas del orgullo gay y cuando se habla del matrimonio entre homosexuales. Yo siento que le pegué una bofetada al país, pero de una manera positiva, al demostrar que en la vida nada es imposible en la medida en que se den los espacios".

Y si Laisa es provocadora, Endry también lo es. Asegura que su identidad de género es femenina, que prefiere la palabra `ella cuando la tratan, que le gustan los hombres varoniles, pero que no se cree mujer aunque luzca como tal. `Ante todo me considero homosexual. Tengo la dualidad del hombre y la mujer, eso me hace especial tanto física como mentalmente. Si me hiciera la operación del cambio de sexo, sería ir contra esto. Me volvería mujer en mi parte fisiológica, pero como mi instinto es homo sexual, quizá me empezarían a gustar las mujeres", aclara con su desparpajo habitual.

Su incursión en la pantalla chica se dio a finales del año pasado cuando, para su sorpresa, fue seleccionada para el papel. Endry, quien entonces se había establecido en Italia en busca de mejores oportunidades, se enteró de que el canal RCN estaba buscando un travesti para una nueva novela. Recordó sus épocas de artista, presentando shows nocturnos en discotecas en las que hacía fonomímicas de las canciones de moda, y se lanzó al agua. Como se trataba de un personaje humilde, mandó un video en el aparecía con sudadera y cachucha y decía un parlamento corto con varios acentos (paisa, venezolano, mexicano) haciendo uso del conocimiento que le había dado toda una vida de adicción a las telenovelas. "No desconfié de mi talento, pero sí de mi apariencia. Yo no cumplía con el estereotipo que buscan los medios de la niña alta, rubia, ojos azules. Además estaba un poco pasada de peso ", recuerda. Por si fuera poco, estaba lejos, ya habían cerrado el casting en Colombia y estaban buscando actores en Cuba, Venezuela y Argentina. Pero de los casi 1.000 aspirantes, entre los que no sólo había travestis, sino hombres y mujeres, Endry fue la escogida. "Es muy profesional y lo hace maravillosamente", opina Diego Trujillo, Emilio Iriarte en Los Reyes, quien cae seducido por los encantos de Laisa.

De esta manera está cumpliendo el sueño que había tenido toda la vida. "Siempre dije que quería ser la Amparo Grisales travesti de Colombia". Endry nació en Cúcuta el 17 de mayo de 1975. En ese entonces se llamaba Hendri Iván, pero más adelante cambiaría su nombre y como sólo tenía el apellido Cardeño de su madre, pues nunca existió un padre, agregaría el Zuluaga inspirado en la única Miss Universo que ha tenido el país. Reconoce que desde sus primeros años sintió la discriminación. Una vez sus profesores llamaron a su mamá para informarle que el niño tenía un comportamiento demasiado afeminado y que si querían mantener el cupo en la institución tenía que llevarlo a un sicólogo para que -enderezara al inuchacho—. "Mi mamá sufrió mucho, pero yo la tranquilicé diciéndole que iba a cambiar", cuenta Endry. Sin embargo, nunca recurrió al especialista y, aunque tuvo las mejores calificaciones, no lo aceptaron para el siguiente año. "En su ignorancia ellos pensaron que yo era la manzana podrida que iba a afectar a los demás estudiantes" .

Algo parecido le sucedió cuando, ante la imposibilidad de continuar estudiando, ingresó al grupo de danza del Norte de Santander. Su director solía excluirlo de los bailes pues, por ser "demasiado estilizado", no encajaba. "Pareciera que Endry Cardeño no pudiera pertenecer a ningún grupo. El rechazo me afectaba, pero a mí este sufrimiento siempre se me ha transformado en rebeldía y en fuerza ". Como su familia estaba pasando por serias dificultades económicas, a los 17 años decidió buscar trabajo y lo encontró en una academia de modelaje.  Acordó con la directora dictarle clases al grupo infantil a cambio de que ella le diera un curso de belleza.

Desde entonces empezó su peregrinaje por diferentes peluquerías mientras daba comienzo a su gradual transformación. "Uno se empieza a aliar con las prendas unisex para que el impacto no sea demasiado fuerte. Primero un poquito de polvos, brillo, ya me siento más lanzada y me saco las cejas, me pongo pestañina, hasta que tengo el pelo largo, y me veo como mujer. En mi familia nadie se atrevía a decirme nada por mi temple". Cuando se le pregunta por cómo lucía de hombre, responde: "Cómo me ven, no he cambiado mucho". En realidad, en el rostro sólo se hizo un pequeño arreglo en la nariz, diseño de sonrisa y eliminó el vello con láser. El cambio más drástico fue ponerse busto. `Al comienzo tomaba hormonas, pero las dejé porque me daban celulitis ", asegura con la vanidad que la caracteriza.

Sin embargo, una pena de amor hizo que por un tiempo Endry volviera a ser Hendri."Mi novio de cuatro años pie dejó para casarse con una mujer. No pudo soportar la presión. Él siempre había sido heterosexual, pero el estar conmigo lo hacía bisexual ". Entonces decidió cortarse el pelo y dejó a un lado su ropa de mujer. "No quería que ningún hombre me mirara ".

Por la misma época terminó el bachillerato y decidió viajar a Bogotá en busca de un ambiente más relajado, aunque opina que se tropezó con el mismo "machismo y doble moral ". Aun así, alternaba su trabajo como estilista de día con sus shows nocturnos y la presentación de eventos como certámenes de belleza en los que también participaba "quedando de reina y virreina, nunca menos ".Además, se convirtió en activista de los derechos de su comunidad al vincularse a Procrear, una fundación dedicada a las trabajadoras sexuales y madres solteras que posteriormente se interesaría por los travestis que ejercían la prostitución. "Conocía su directora en la peluquería y ella vio en mí una líder. Mi trabajo consistía en presentar los proyectos a los alcaldes locales ". Lo hizo con su poder de convocatoria, el mismo que utilizó años atrás, cuando organizó varios espectáculos en una discoteca de Cúcuta cuyos fondos fueron destinados para la reconstrucción del Eje Cafetero.

Ahora a Endry le falta tiempo para dedicarse a todo lo que le gustaba hacer. Aunque es feliz de ya no actuar frente al espejo como antes, sino frente a cámaras y al lado de actores que admira, echa de menos la tranquilidad del pasado, cuando no se sentía en la mira de "la prensa amarillista, más preocupada por con quién ando que por lo que hago ". Opina con modestia que no cree merecer tanto protagonismo y que tampoco se preocupa mucho del futuro, "esto puede ser una moda pasajera como `La Lambada". Pero, pase lo que pase, ya marcó un antes y un después y a Endry, como dice el dicho, "nadie le quita lo bailado ".

Tomado de la Revista Semana No.1211, 18 de julio de 2005




 
 
 

Los Reyes

Para Endry Cardeño, Laisa en la telenovela Los Reyes, que se tomen en cuenta personajes como Laisa o Miguelón en las telenovelas es poner sobre la mesa un fenómeno social de hoy. Para mí es muy importante que cosas así sucedan. Como una persona que pertenece a una minoría discriminada, siento que es un logro que en televisión se esté tocando esta clase de temas. Es dar un paso adelante. 

`PERSONAS COMO YO

"No es lo mismo que una mujer interprete a un hombre, a un transexual o travesti. Lo que realmente hace a una persona no es tanto el maquillaje o el vestido, sino sus vivencias. Considero que para interpretar a este tipo de personajes (transexuales o travestis), deben buscar a personas como yo. Si no fuera por la competencia, actuaría en ambos canalesl; confiesa Laisa entre risas.

"Sandra personifica a un transexual que en realidad es un hombre que renunció definitivamente a su parte masculina, cambiándose de sexo. Es mucho más fácil para ella. No obstante, considero que para la actriz que lo interpreta es un reto actoral muy grande.

COMEDIA, NO DRAMA 

La diferencia que hay entre ambas producciones es notoria, pues mientras en la telenovela Los Reyes hay comedia, en La tormenta el drama es de principio a fin. Por eso, el manejo del tema y del vocabulario, en opinión de Endry, es distinto. "No sé cómo será real mente su personaje, porque en Los Reyes Laisa se desenvuelve en un ambiente de comedia, es divertida. En cambio, supongo que el personaje de la otra novela es más dramático y probablemente tenga un manejo distinto; concluye.

Tomado de la Revista TV y Novelas No. 446, 19 de diciembre de 2005


 

 
 


Ni hombre ni mujer

Hace poco, cuando Endry Cardeño entró al baño de mujeres del gimnasio que frecuenta, una señora se le acercó y le dijo que no fuera descarado. O descarada. "Usted es un hombre, así que no tiene nada qué hacer en el baño de las mujeres", le gritó manoteando. El problema es que también en el baño de hombres, Endry y los demás se sentían incómodos. Es una mujer con el cuerpo de un hombre, entonces ¿qué hacer?

Con este simple y cotidiano incidente una vez más salió a relucir a dualidad que viven los travestis y transexuales: en un mundo dividido entre hombres y mujeres parecen no tener cabida.

Endry ha pasado su vida encarando ese dilema. Un profesor de danzas, por ejemplo, no le permitió hacer parte de las coreografías porque era un poco afeminado. "Esto no es un reinado", le dijo. Total, Endry nunca supo si debía llevar a su pareja o dejarse llevar. Luego, la echaron del colegio porque se depilaba las cejas y se entorchaba las pestañas; y más tarde, la única vez que fue a votar, los jurados no lograron definir si debía ubicarse en la fila de los hombres o en la de las mujeres.

Además, la discriminación laboral ha sido una constante en su vida: nunca pudo trabajar en una peluquería importante porque se viste como mujer, así que terminó siendo "la peluquera exótica del barrio". Y por la misma razón, después de su papel como Laiza en la novela Los Reyes no ha logrado ningún contrato, y hasta fue rechazada para conducir un show porque el otro presentador consideró que estar junto a ella "afectaba su imagen". "Una, como travesti, parece un vendedor de en enciclopedias al que todo el mundo le cierra la puerta en la cara", dice Endry, Sin embargo, la enorme popularidad que tuvo su papel como Laiza ha generado un cierto cambio en la forma como la sociedad ve las diferentes opciones sexuales. "Aún así, el camino de los gays está más avanzado. Hoy no es aterrador saber que alguien es gay, pero sí lo es ver por la calle a un travesti".

A pesar de la reciente aprobación de una ley que normaliza los derechos de gays, lesbianas, travestis y transexuales, todavía la sociedad sigue rechazando la diversidad de géneros. Endry lo resume a su manera:

Es que no tenemos derecho ni a ser feas". Además, por la aversión a su condición los travestis deben acostumbrarse a reaccionar y a vivir prevenidos, "y eso crea resentimiento. He tenido muchas oportunidades, pero si no fuera por eso, habría podido ser la niña que se para en la esquina con el cuchillo en la pretina".

Hoy, Endry es el travesti más famoso de Colombia. De hecho, es el único travesti famoso de Colombia. Gracias a una temporada que pasó en Italia, en donde la apertura de la sociedad hacia los diferentes géneros es mayor, adquirió una actitud muy parecida a la de las divas del cine. Por eso, la fortaleza que le aportó a su papel de Laiza lo sacó de las dificultades del travestismo para disfrutar por un momento de la vida de una celebridad. Pero su meta es, precisamente, deshacerse de la imagen de Laiza, porque corre el riesgo de que el personaje termine siendo más importante que quien lo encarna. La historia terminó. La espuma de la fama comenzó a bajar y ahora Endry se siente como en el ocaso de una diva y vuelve a enfrentarse a esa vida llena de dualidades a la que su género lo condenó. O la condenó. .

Tomado de la Revista Jet-Set, Edición No.116, 28 de febrero de 2007


 
 

 

En el pasado V Festival de Cine Venezolano en Mérida, Endry Cardeño (foto) obtuvo el premio a la Mejor Actriz por la película "Una casa pa Maita", de Eduardo Barberena producida por “la Villa del Cine” la productora del Estado. El director tenía veinte  años de no filmar y su recibimiento fue espectacular. Obtuvo además los premios a Mejor Película, Mejor Guión, Mejor Dirección (compartida con Cesar Bolívar en Muerte en alto contraste), Mejor Actriz secundaria para Violeta Alemán y el Premio del Público.

Información suministrada por Henry Laguado, 2009

 
 


Reaparece en cine, teatro y televisión

por Luz Adriana Velasco

Después de interpretar al popular personaje Laisa, en la telenovela Los reyes, con el que alcanzó a sentirse diva, Endry Cárdeno no había vuelto a sonar con tanta fuerza en el medio de la actuación, pese a su participación en la película Muertos del susto, en el programa de televisión Cámara café y en su show transgénero en la discoteca Theatron de Bogotá.

Hasta ahora, su nombre vuelve a sonar con fuerza. Sentirse olvidada en el medio y no recibir propuestas de actuación le tocaron la fibra. "Más que la necesidad del mundo del espectáculo, sentía la de actuar y de poner en práctica lo que aprendí durante Los reyes. Eso me dio nostalgia", dice.

Pero Endry sabia que no quería hacer cualquier cosa. Para ella, era preferible brillar por su ausencia, que "manchar" su nombre con algún proyecto flojo. Hasta que la buscaron de Venezuela, donde pasaron Los reyes, y le propusieron hacer teatro. Se radicó allí durante el tiempo que interpretó a una bruja en la obra Perla negra.

Después, le propusieron hacer cine, protagonizó la cinta Cheila, una casa pa maita y se ganó dos premios como mejor actriz protagónica. Uno de ellos, en el V Festival de Cine Venezolano en Mérida. "En la cinta, las chicas transgénero quedamos muy bien representadas. Es una muestra de cuánto puede maltratar una familia machista a uno de sus miembros, por ser diferente".

Y agrega: "Es un documento no autobiográfico, quiero que eso quede bien claro. Ella (Cheila) quería hacerse el cambio de sexo porque se sentía una mujer atrapada en el cuerpo de un hombre. Yo, en cambio, siempre me he visto como un hombre homosexual, travestí, que le encanta verse como una mujer, pero no me siento mujer", recalca Cárdeno.

Todavía no es seguro que la cinta se vea en Colombia, pero la distribuidora Amazona Films está empeñada en ese tema.

De regreso

Luego, llegó a Bogotá. Volvió a conectarse con la estética e ingresó a Antonio Peluquería. Ahí atiende a sus clientes y da entrevistas.

En las noches, ensaya su debut en las tablas en Colombia, en la obra A 250 la Cuba libre, que dirigirá Alejandra Borrero, y en la que le dará vida a La caimana, una prostituta dueña de un bar.

Como colofón, en pocos días aparecerá en Chepe fortuna. Será, también, la dueña de un bar que resulta ser una gran protectora del protagonista.

Tomado del periódico El Tiempo, 9 de agosto de 2010


 
   

Endry Cárdeno (Laisa Reyes)

A finales de2004, Endry Cárdeno envió un video desde Italia para participaren el casting de la telenovela Los Reyes. Su presentación fue tan buena, que tres días después estaba en Colombia lista para firmar el contrato y convertirse en el primer actor transgenerista en la historia de la televisión nacional. Cárdeno interpretó el papel de Laisa Reyes, un travestí que despertó tanta afición como suspicacia, que después de una temporada, a finales de 2006, lo catapultó a la fama. Ese mismo año Endry, estilista cucuteño que siempre fantaseó con la actuación, presentó la velada del Reinado Nacional de Belleza. Y un año más tarde, con la admiración del público intacta, participó en el i documental La corona, sobre la ¡ cárcel de mujeres El Buen Pastor, y en la película colombiana Muertos de susto, del director Dago García. Su fama llegó I a Venezuela, donde fue llamado en 2008 para actuar en la obra de teatro Perla Negra, el amor regresa después de la muerte, una producción colombo-venezolana sobre la reencarnación. Su permanencia en Venezuela y su reconocimiento como actriz fueron claves para protagonizar la película Cheila, una casa para Malta, que fue rodada durante 2009 y en la que se aborda el tema del transgenerismo en Latinoamérica. Su actuación le valió el pasado mes de octubre el premio a Mejor Actriz en el Festival de Cine Venezolano de Mérida. Pese a estos logros, los colombianos .... poco volvieron a saber de ella,  Hoy, Endry se encuentra en Bogotá, donde trabaja como estilista en Antonio Peluquerías  y participa del elenco que la  próxima semana estrena la obra de teatro Melodrama,  una adaptación de la novelaescrita por Jorge Franco.

Tomado de la Revista Semana, 8 de febrero de 2010


 
 
¡

Ahora es un hombre!

Después de estar alejada por un tiempo de la TV, Endry retorna con un personaje de sicario: “Regreso con ‘Cicatriz’, un sicario al mando del antagónico de la historia. Es un personaje oscuro, inexpresivo, que vive para matar”.

Endry Cardeño, como "Cicatriz" en FugitivosNo cabe duda de que ha sido el reto actoral más fuerte que ha tenido en su carrera: “Me preguntaba por qué me llamaban a mí, fue como lo primero que se me vino a la cabeza, pero no soy el tipo de actriz que recibe tantos llamados a casting y he tenido que limitarme a hacer de peluquera o de prostituta y decidí hacerlo. Esta vez me llamaban para interpretar a un hombre y fuera de eso, asesino".

Las ganas de trabajarla llevaron a aceptar, pero el precio que tuvo que pagar fue muy alto, Endry entró en una profunda crisis: “La necesidad no era solo física; de demostrar cosas, también era económica y no podía decir que no. Pero si hubiera tenido el dinero, habría cometido el gravísimo error de decirles: ‘¡Muchas gracias, llamen a un hombre para hacer esto, porque yo no soy capaz!’ Pero también me hubiera perdido la oportunidad de demostrarles a mi público y a mí misma que soy una actriz. A medida que pasaba el tiempo iba entrando en crisis, no quería hacer el ridículo frente a la cámara o que se viera una parodia”.

Estuvo tan obsesionada en sacar adelante su personaje que llegó a pensar en quitarse las prótesis (sus senos): “Esto era desaparecer todo lo mío, lo femenino que venía asumiendo desde hace más de 20 años. Era dominar de alguna manera ese espíritu femenino, convencerlo, negociar con él y decirle: ‘Necesito que se meta en el clóset un ratico, porque debemos sacar esa parte masculina que todos los seres humanos tenemos. Llegué a sentir la necesidad, para sentirme bien conmigo y con mi personaje, de sacarme las prótesis, pero por tiempo y por seguridad no me dejaron”.

Su lookmás masculino le valió bullying en sus redes: “Lo más difícil era el conflicto de salir del set y volver a mí otro mundo, que es el de la belleza, la peluquería y la gente preguntando por qué tiene las cejas así, por qué se cortó el pelo, se está viendo como un hombre. La gente escribía en mis redes sociales que estaba con cara de hombre. Eso me afectaba muchísimo, porque no podía estar contándole a todo el mundo lo que hacía y llegué a entrar en shock en mi casa, lloraba, me jalaba el pelo, me pasaba las uñas por la cara del desespero. Finalmente llevé esta crisis al set y van a ver un personaje absolutamente desquiciado”.

Tan pronto terminó de grabar, Endry decidió rescatar su feminidad: “Cuando terminé las grabaciones quería salir corriendo del personaje. Necesitaba reencontrarme y al otro día me depilé las cejas, me tinturé el pelo y me puse rubia. Ese personaje me había marchitado. El único temor latente, ahora, es que se me baje el rating con los hombres... (Risas)”.

Tomado de la rEvista Elenco, No.148, 31 de julio de 2014